




Pues que les podemos decir de esta campañita, la verdad nos divertimos mucho al hacerla por obvias razones, manejamos el juego de palabras y algunos conceptos los relacionamos con historias infantiles que ya todos conocemos, sólo que les cambiamos un poquitito el final.
Pero lo mejor de todo fué cuando nos invitaron a comer para conocer el lugar y tomar algunas fotografías, no cabe duda que fué una rica experiencia, todo sea por el trabajo y así conocer a fondo el producto para empaparnos del mismo, en fin, sacrificios que uno tiene que hacer de vez de cuando... ni pecs!... gajes del oficio!.
Por cierto, faltaron unas fotos... mmmmmmmmm!














































